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PERSIGUE TUS SUEÑOS

Actualizado: 11 dic 2018


de niños queremos ser muchas cosas, pero que pasa según va pasando el tiempo? dejamos de soñar? o mas bien dejamos de vivir?
PERSIGUE TUS SUEÑOS

Cuando era aun muy pequeña que visitaba a la familia con mi abuela todos los adultos solían preguntar siempre lo mismo ¿Qué quieres ser cuando seas grande? Yo me emocionaba y pensaba por un instante —que voy a decir porque yo quiero ser muchas cosas.


Lo más probable que te identifiques con esta pequeña anécdota. La verdad es que de niños tenemos mucha ilusión con crecer y convertimos en los héroes del mundo, creemos que salvaremos al mundo y seremos un gran ejemplo para la sociedad, pero ¿Qué pasa a medida que va pasando el tiempo?


Bueno, según crecemos y vemos a los adultos a nuestro alrededor, poco a poco perdemos las ilusiones y con ellas nuestros sueños.


De adulta me gusta hacerles la misma pregunta a otros adultos, pero en vez de que quisieran ser les pregunto ¿Qué hubieras querido ser de niño? A lo que muchos coinciden con la misma respuesta … —bueno, yo hubiera querido ser piloto. ¿Qué pasó, como terminaste en la carpintería? No es que la carpintería tenga nada de malo, sino que de algo que queríamos ser terminamos siendo otra cosa totalmente diferente. Muchas veces le echamos la culpa a nuestros padres, otras a la escuela, al maestro que tuviste en la secundaria, al perro, al dinero y a no se cuantas cosas, ustedes pónganle nombre.

La verdadera historia aquí es que los únicos culpables de no perseguir nuestros sueños somos nosotros mismos.

Tú eres quien te has puesto limites todos estos años, quien ha buscado mil escusas para no hacer el sacrificio que lo que siempre has deseado.


Yo de niña, como dije antes quería ser muchas cosas porque había varias que realmente me llamaban la atención. Recuerdo que me gustaba mucho cantar de hecho todavía me gusta, pero no podía decidirme por cantar porque también me gustaban otras cosas, me encantaba enseñar de hecho, jugaba con mis primas a la escuelita donde éramos maestras y teníamos nuestros alumnos. Creo que era uno de mis juegos favoritos, pero como alrededor de los diez años descubrí una maleta llena de libros antiguos encima de un viejo escaparate que tenia mi madre. Decidí bajar la maleta a como diera lugar y me subí en una silla de madera gastada y hasta que la maleta y los libros no cayeron sobre mi cabeza no deje de intentarlo. Ese día comencé a leer y descubrí una nueva pasión. A raíz de esto se me ocurrió la brillante idea a hacer una librería y así fue. Pedí prestada unas maderas al vecino, robé unos manteles de la cocina de mi casa y detrás de un muro alto bañado por el moho construí la librería de mis sueños.

No se crean, solamente puse una tabla al lado de la otra y los manteles eran el techo. Como se imaginarán en el primer aguacero se acabó la librería y como no quedó ni un libro entonces me puse a escuchar la radio. Entonces esto fue lo que me condujo a mi verdadera pasión, la escritura. Comencé a escribir desde esa edad y la verdad en aquellos tiempos le escribía a cualquier cosa menos al amor. Escribir se convirtió en mi pasatiempo favorito y en vez de coger las libretas que me daban en la escuela para las notas en clase, las usaba para contar mis historias, algo así como un diario.


Según el tiempo pasaba yo seguía escribiendo, pero la sociedad me hizo entender que no había manera de vivir si me mantenía escribiendo, tenia que buscar algo mas productivo y con lo que lograra sustentarme. Me comencé a inclinar por la psicología y también por el derecho penal. Eso nunca se dio a pesar de que estudié muy duro para conseguir entrar en una de las mejores escuelas de la ciudad, pero era tan mala en matemáticas que desaprobé el examen de ingreso. Dios sabe porque hace las cosas verdad. Este es el resumen de como por más de quince años de mi vida renuncie a mi verdadero sueño que siempre fue escribir. Aunque nunca deje de practicarlo porque por todos estos años me mantuve escribiendo nunca pensé en la idea tomarlo como un trabajo o una profesión sino como un pasatiempo.


Hasta hace muy poco fue que me d cuenta del gran valor de hacer lo que amamos y luchar por ello. Perseguir nuestros sueños no se trata de luchar contra la corriente, sino de nunca renunciar a ellos.

No importa la edad que tengas ni cuanto tiempo haya pasado no des tu historia por terminada y tampoco le pongas un candado a esa puerta que te grita todos los días que la abras. Ni siquiera importa lo que opinen los demás, lo que realmente importa es lo que tu quieres. Dios no puso un sueño o un deseo o un anhelo dentro de ti para que tu lo olvidaras e hicieras tu vida en algo mas, Dios puso un sueño en ti para que lo persigas, para que lo uses y porque solo tu podrás llevarlo a cabo como nadie mas.


Abre nuevamente esa pagina en ti vida, si aun te llama, si la llama sigue prendida, voltéate y escucha las señales. Hay algo especial en ti y ese sueño te fue dado porque solo tu lo puedes comprender y hacer realidad. No importa si es ser policía y ya hay un millón de policías porque tu tienes algo que te destaca de lo demás, tienes algo que te hace diferente y es eso lo que te hará brillar.


A mi me tomó mas de quince años reaccionar y darme cuenta que si tenia este deseo vivo dentro de mi debía ser por alguna razón. Nada cuesta intentarlo y si fracasas o fallas nadie dijo que seria fácil, levántate y vuelve a intentar. No importa si quieres ser escritor y nadie lee tu blog, sigue escribiendo, no importa si desaprobaste el examen de ingreso, sigue intentando, no importa si quieres perder peso, pero vuelves a caer en la tentación de comer dulce, sigue intentando.


Lo que sea que quieras con todo tu corazón haz de perseguirlo hasta ganarlo. No hay otra manera de ganar esta guerra en contra de nosotros mismos, si no usamos nuestra armadura todos los días y salimos a dar la batalla.


Sal allá afuera y comienza a pelear ahora. PERSIGUE TUS SUEÑOS.

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